viernes, 17 de diciembre de 2010

Retórica

La retórica es la disciplina transversal a distintos campos de conocimiento (ciencia de la literatura, ciencia política, publicidad, periodismo, etc.) que se ocupa de estudiar y de sistematizar procedimientos y técnicas de utilización del lenguaje puestos al servicio de una finalidad persuasiva o estética del mismo, añadida a su finalidad comunicativa.

Históricamente, la retórica tiene su origen en la Grecia clásica, donde se entendía, en palabras de los tratadistas clásicos, como el ars bene dicendi, esto es, la técnica de expresarse de manera adecuada para lograr la persuasión del destinatario (etimológicamente, la palabra es un helenismo que proviene del griego ρητορική [τέχνη], «rhetorikè (téchne)»).
La retórica se configura como un sistema de reglas y recursos que actúan en distintos niveles en la construcción de un discurso. Tales elementos están estrechamente relacionados entre sí y todos ellos repercuten en los distintos ámbitos discursivos.


Definición

En principio, la retórica se ocupó de la lengua hablada, pero su saber trascendió al discurso escrito e influyó poderosamente en la literatura cuando la palabra escrita ganó prestigio en el régimen imperial en Roma, si bien el discurso escrito suele considerarse como una transcripción limitada o imitación estrecha del discurso oral.

En la actualidad, la retórica ha vivido un gran resurgimiento y sus enseñanzas se utilizan en publicidad, la academia, la política, así como en la defensa de puntos de vista durante los juicios civiles. Por otro lado, gracias a las nuevas tecnologías audiovisuales podemos hablar de una retórica de la imagen, ya que mediante una imagen o vídeo podemos hablar sobre algo utilizando figuras retóricas (metáfora, metonimia, prosopopeya, personificación, etc.).
La retórica ocupó un lugar importante en el sistema educativo antiguo y medieval, y hasta el romanticismo su significación fue crucial dentro de las disciplinas humanísticas.
Son tres procesos complementarios los que conformaban el aprendizaje de la retórica: el estudio de los preceptos, la imitación de modelos y la práctica personal.

La composición del discurso

La elaboración del discurso verbal y su exposición ante un auditorio son aspectos que exigen la atención a cinco dimensiones que se complementan entre sí:
• En tanto que estructura lingüística, el discurso está conformado por la inventio, la dispositio y la elocutio;
• En tanta actividad oral, el discurso está configurado por la memoria y la actio.
Inventio (o invenio)

La finalidad de esta fase es establecer los contenidos del discurso. El término inventio procede del latín invenire que a su vez procede del griego εὒρεσις que significa "hallazgo", pues de lo que se trata es que el orador seleccione, halle, en un repertorio prefijado de temas aquellos que son los más adecuados a su exposición. Se trata, mentalmente hablando, de invenire ("hallar") en la memoria, llena de topoi o loci ("tópicos" o "lugares" comunes) las ideas propias o heredadas de la sociedad en general, susceptibles de ser utilizadas en el discurso.

La tipología del tópico retórico incluye los siguientes elementos: persona, cosa, lugar, instrumento, causa, modo, tiempo, comparación y argumentación, a los que habrá que añadirse el tópico literario, en el caso de obras literarias.


Dispositio

Este término latino es una traducción del concepto de la retórica griega conocido como τἀξις que quiere decir "disposición". La finalidad de esta parte de la preparación discursiva es la organización de los elementos de la inventio en un todo estructurado. Son relevantes a este respecto el número de partes del discurso y su orden de aparición.
• En cuanto a las partes, los discursos pueden presentar una estructura bipartita (en la que las dos partes mantienen una tensión recíproca dentro del conjunto) o tripartita (en la que se supone un desarrollo lineal con principio, medio y fin).

La estructuración tripartita, la más frecuente, consta de un exordium o parte inicial que tiene por objeto captar la atención (el interés o favor) del oyente (captatio benevolentiae) e indicar a este la estructuración del discurso; una parte media con narratio (exposición del asunto y tesis del orador al respecto) y argumentatio (con las razones que sustentan dicha tesis); y, finalmente, una peroratio o recapitulación de lo dicho con apelaciones al auditorio.


La estructura del discurso


El exordio busca hacer al auditorio benévolo, atento y dócil. Su función es señalizar que el discurso comienza, atraer la atención del receptor, disipar animosidades, granjear simpatías, fijar el interés del receptor y establecer el tema, tesis u objetivo.
La proposición es una enunciación breve y clara del tema que se va a tratar.
La división es la enumeración de las partes de que va a tratar el discurso.

La narratio, desarrollo o exposición es la parte más extensa del discurso y cuenta los hechos necesarios para demostrar la conclusión que se persigue. Si el tema presenta subdivisiones, es preciso adoptar un orden conveniente (partitio o divisio). En la partitio tenemos que despojar al asunto de los elementos que no conviene mencionar y desarrollar y amplificar aquellos que sí conviene.

La argumentación es la parte donde se aducen las pruebas que confirman la propia posición revelada en la tesis de la exposición (confirmatio o probatio) y se refutan las de la tesis que sostiene la parte contraria (refutatio o reprehensio), dos partes que Quintiliano considera independientes, de forma que para él el discurso forense tendría cinco. La confirmación exige el empleo de argumentos lógicos y de las figuras estilísticas del énfasis. También es un lugar apropiado para el postulado o enunciado sin prueba, siempre que no debilite nuestra credibilidad, para lo cual hay que recurrir al postulado no veraz pero plausible (hipótesis), a fin de debilitar al adversario desorientando su credibilidad; lo mejor en ese caso es sugerirlo y no decirlo. Se recurre a una «lógica retórica» o dialéctica que no tiene que ver con la lógica científica, pues su cometido no es hallar la verdad sino convencer. Se funda más en lo verosímil que en lo verdadero, de ahí su vinculación con la demagogia.
Para los discursos monográficos enfocados a la persuasión, convienen las estructuras gradativas ascendentes. En el caso del discurso periodístico, la tendencia del lector a abandonar al principio recomienda el uso de la estructura opuesta: colocar lo más importante al principio. La retórica clásica recomienda para los discursos argumentativos monográficos el orden nestoriano, el 2,1,3: esto es, en primer lugar los argumentos medianamente fuertes, en segundo lugar los más flacos y débiles y en último lugar los más fuertes.

La peroración es la parte destinada a inclinar la voluntad del oyente suscitando sus afectos, recurriendo a móviles éticos o pragmáticos y provocando su compasión (conquestio o conmiseratio) y su indignación (indignatio) para atraer la piedad del público y lograr su participación emotiva, mediante recursos estilísticos patéticos; incluye lugares de casos de fortuna: enfermedad, mala suerte, desgracias… Resume y sintetiza lo que fue desarrollado para facilitar el recuerdo de los puntos fuertes y lanzar la apelación a los afectos; es un buen lugar para lanzar un elemento nuevo, inesperado e interesante, el argumento-puñetazo que refuerce todos los demás creando en el que escucha una impresión final positiva y favorable.

Los argumentos

Existen tres tipos de argumentos que pueden ser empleados en un discurso: los relativos al ethos, al pathos y al logos.

• Argumentos ligados al ethos: son de orden afectivo y moral y atañen al emisor del discurso; son, en suma, las actitudes que debe tomar el orador para inspirar confianza a su auditorio. Así, debe mostrarse:

o Sensato y fiable: esto es, capaz de dar consejos razonables y pertinentes.
o Sincero: no debe disimular lo que piensa o lo que sabe.
o Simpático: debe mostrar que está preparado a ayudar a su auditorio.

• Argumentos ligados al pathos: de orden puramente afectivo y ligados fundamentalmente al receptor del discurso. Según Aristóteles, estos argumentos se basan en suscitar ira (ὀργή), calma (πραότης), odio(μίσος), amistad (φιλία), miedo (φόβος), confianza (θάρσος), vergüenza (αἰσχύνη), indigación (τὸ νεμεσάν), agradecimiento (χάρις), compasión (ἐλείνος) y envidia (φθόνος) por las virtudes de otro (ζήλος)1
• Argumentos ligados al logos: argumentos ceñidos al tema y mensaje mismo del discurso; se entra aquí en el dominio propiamente de la Dialéctica y se utilizan sobre todo los deductivos y los analógicos.

El orden de las partes puede ser naturalis o artificialis. El ordo naturalis es el que respeta la propia naturaleza del discurso sin alteraciones intencionadas o el que sigue la tradición; el ordo artificialis, por el contrario, altera el orden habitual de las partes (por ejemplo, empezar una historia no por el principio sino en un momento ya avanzado de la misma, esto es, in medias res).

Elocutio

La elocutio afecta al modo de expresar verbalmente de manera adecuada los materiales de la inventio ordenados por la dispositio. En la actualidad, la elocutio es lo que se denomina estilo.
La elocutio se manifiesta a través de dos aspectos: las cualidades y los registros.
• Las cualidades elocutivas son tres: puritas, perspicuitas y ornatus.

La puritas es la corrección gramatical en la expresión lingüística, que busca, sobre todo, evitar el barbarismo o palabra incorrecta y el solecismo o construcción sintáctica errónea.
La perspicuitas es el grado de comprensibilidad del discurso, que se opone a la obscuritas.
El ornatus tiene por objeto embellecer el discurso con el uso de las distintas figuras literarias. Se trata del principal constituyente del ornatus pues en torno a él giran todos los elementos de la configuración estilística. Consta de dos formantes básicos: la elección de palabras (véase: tropos y figuras) y su combinación (compositio).

• Los registros de la elocución (genera elocutionis) son modalidades estilísticas que dependen de la combinación de las cualidades elocutivas. Se pueden identificar varios pero tradicionalmente se habla de tres modelos básicos:
El genus humile o estilo llano tiene por objeto la enseñanza; se caracteriza por la puritas y la perspicuitas, y un ornatus poco desarrollado.
El genus medium o estilo medio pretende deleitar; se caracteriza por una mayor presencia del ornatus que en el anterior.
El genus sublime o estilo elevado busca conmover y las cualidades elocutivas están presentes en grado máximo.

La compositio

La compositio analiza la estructura sintáctica y fónica de los enunciados, esto es, sus constituyentes y sus distintas posibilidades de distribución en el discurso. Así, se distinguen la compositio sintáctica (centrada en la oración y sus partes) y la compositio fonética (centrada en la combinación de palabras en la oración por razones fonéticas).

• La compositio sintáctica: se distinguen dos tipos de estilo: el estilo suelto o seguido y el estilo periódico o periodo.
La primera diferencia entre ambos es de tipo estructural y lógico-semántica: en el periodo existe una estructura periódica que presenta varias partes con autonomía argumentativa para cada una de ellas; en cambio, en el estilo suelto no existe esa estructuración, de forma que las ideas se suceden hasta llegar a la conclusión.
La segunda diferencia es de orden rítmico: en el periodo hay que tener en cuenta el numerus (el correlato en latín del metro en poesía, que se basaba en las cantidades vocálicas), mientras que en el estilo suelto esto es irrelevante.

Memoria

La memorización del discurso elaborado depende de dos tipos de memoria según los tratadistas clásicos: la memoria naturalis (la innata) y la memoria artificiosa, que implica una serie de procedimientos mnemotécnicos para facilitar el recuerdo.

Actio

También llamada pronuntiatio, se ocupa de la declamación del discurso, prestando atención a la modulación de la voz y de los gestos, que debe estar en consonancia con el contenido del mismo.


Los géneros oratorios

Existen tres géneros de discursos de oratoria: el genus iudiciale (género judicial), el genus deliberativum (género deliberativo o forense) y el genus demonstrativum (género demostrativo o epidíctico)

• El genus iudiciale es el que corresponde a las exposiciones realizadas ante un juez con el objetivo de acusar o defender, respecto de un asunto del pasado, una causa planteada en término de justicia frente a injusticia. Sus polos son acusación y defensa
• El genus deliberativum es el que corresponde a los discursos pronunciados ante una asamblea; el orador pretende aconsejar o disuadir en términos de utilidad. Frente a la género judicial, que se centra en acontecimientos pasados, el tema de los discurso deliberativos es cómo afrontar en el futuro un determinado asunto.
• El genus demonstrativum se centra en individuos particulares a los que se trata de alabar o denostar ante un público; se ocupa de hechos pasados y se dirige a un público que no tiene capacidad para influir sobre los hechos, sino tan solo de asentir o disentir sobre la manera de presentarlos que tiene el orador, alabándolos o vituperándolos. Está centrado en lo bello y en su contrario, lo feo. Sus polos son, pues, el encomio y el denuesto o vituperio.

Además de estos tres géneros, existen siete especies (εἲδη): la suasoria (προτρεπτικόν), disuasoria (ἀποτρεπτικόν), laudatoria (ἐγκωμιαστικόν), vituperadora (ψητικόν), acusatoria (κατηγορικόν), exculpatoria (ἀπολιγικόν) y la indagatoria (ἐξεταστικόν).3 Estas especies están presentes en los tres géneros. En el deliberativo, puesto que se busca convencer al auditoriο de una determinada tesis, las más frecuentes son la suasoria y la disuasoria.
En el judicial, en el que hay que defenderse de acusaciones o realizarlas, predominan las especies acusatorias y exculpatoria y en el epidíctico, que sirve para reforzar los valores de una comunidad, la laudatoria y la vituperadora. Aunque predοminen más en determinados discursos, las siete especies están en los tres géneros.
En un discurso deliberativo se puede utilizar la especie acusatoria y la vituperadora, por ejemplo, el político que propone una ley puede acusar a su rival de algo o hacerle un vituperio con el fin de desacreditarlo. De la misma manera, en el discurso judicial son frecuentes las especies vituperadora y laudatoria. Un caso muy conocido es el discurso de Ciceron Pro Archias Poeta en el que hay un extenso elogio de la poesía.

En la Edad Media se añadieron a los anteriores las llamadas artes: ars praedicandi (sobre la técnica de elaborar sermones), ars dictandi (o ars dictaminis, sobre el arte de escribir cartas) y las ars poetriae (preceptos gramaticales, métricos y retóricos para escribir poesía).

Historia de la retórica

La Atenas clásica
Fuentes para el estudio
Podemos conocer la retórica ateniense a través de los discursos que dejaron grandes oradores como Demóstenes, Lisias o Isócrates. Heródoto y Tucídides en su obras sobre historia, además de sucesos, también escribieron discursos pronunciados por personajes históricos como Alcibíades, Jerjes o Pericles.
Desde el punto de vista teórico las fuentes más importantes son la Retórica a Alejandro escrita por Anaxímenes de Lámpsaco y la Retórica de Aristóteles. La primera obra consiste en una serie de preceptos sobre como hablar elocuentemente. La segunda obra tiene un planteamiento más filosófico. Frente a la Retórica a Alejandro que es de carácter práctico, la Retórica de Aristóteles es de carácter teórico.

En la Atenas Clásica no existe una distinción clara entre la Retórica y la Filosofía. Por este motivo, hay que tener muy en cuenta esta última disciplina. La Tragedia y la Comedia, muy ligadas a lo político, son también importantes para conocer la retórica en la Atenas Clásica.

Orígenes

Los primeros maestros que se dedicaron a esta disciplina fueron de allí, Córax de Siracusa, primero en escribir un tratado sobre el tema, y su discípulo Tisias, que lo divulgó. Las figuras de estos dos primeros maestros de retórica son bastante oscuras. Ningún escrito de ellos ha llegado hasta nuestros días. Se conoce su existencia por menciones de rétores posteriores. Hay una teoría que defiende que Tisias y Córax eran una sola persona y no dos. Según esta teoría, el primer rétor de la antigüedad se llamaría Tisias, el Corax o dicho de otra forma, Tisias el cuervo. (κόραξ,κόρακος significaba en griego antiguo cuervo)4 Esa elocuencia vino a transformarse rápidamente en objeto de enseñanza y se transmitió al Ática por comerciantes que comunicaban Siracusa y Atenas.

Fundamentos filosóficos

La retórica demostró pronto su utilidad como instrumento político en el régimen democrático, siglo V a. C., divulgada por profesores conocidos como sofistas, entre los cuales los más conocidos fueron Protágoras de Abdera y Gorgias. Para estos maestros de retórica que fueron también filósofos, no existe una única verdad y con el lenguaje sólo se pueden expresar cosas verosímiles (τὸ εἰκός). Valoraban mucho el poder que tenía la palabra (λὀγος) que según Gorgias es un gran soberano que con un cuerpo muy pequeño e imperceptible realiza obras de naturaleza divina.


Esta filosofía fue muy criticada por Platón. Tanto para Platón como para su maestro Sócrates, la esencia de la filosofía reposaba en la dialéctica: la razón y la discusión conducen poco a poco al descubrimiento de importantes verdades. Platón pensaba que los sofistas no se interesaban por la verdad, sino solamente por la manera de convencer, así que rechazó la palabra escrita y buscó la interlocución personal, y el método fundamental del discurso pedagógico que adoptó fue el del diálogo entre maestro y alumno. Pero el gran maestro de la retórica griega fue Isócrates. Pensaba que la retórica era un plan de formación integral de la persona que servía para crear ciudadanos modélicos; con su sistema de enseñanza, precursor del Humanismo, pretendía la regeneración ética y política de la sociedad ateniense.

Aristóteles, por otra parte, sistematizó la mayor parte de estos conocimientos sobre el arte de hablar y argumentar en una obra que consagró al efecto, su Retórica. La gran aportación de la Retórica de Aristóteles es su enfoque filosófico. Los manuales anteriores de cuales el único ejemplar que se conserva es la Retórica a Alejandro, consistían en consejos prácticos sobre cómo persuadir. La Retórica de Aristóteles en cambio, realiza reflexiones teóricas sobre el lenguaje persuasivo.

Los géneros retóricos

Como Solón estableció que cada persona debía defenderse en persona ante un tribunal, llegaron a crearse los llamados logógrafos, unos artesanos que se dedicaban a confeccionar discursos para quienes no sabían hacerlos a cambio de estipendio: autores como Antifonte, Lisias, que destacó por su naturalidad y aticismo, Iseo, famoso por su habilidad en la argumentación, y el más famoso de todos ellos, Isócrates, fueron logógrafos. Éstos poseían también una preocupación estilística y procuraban que el estilo del discurso se ajustara a la personalidad y condición social de quien debía memorizarlo y pronunciarlo. También existía la figura del sunégoros (συνήγορος) cuya función era similar a la de un abogado. Demóstenes actuó como συνήγορος cuando pronunció su famoso discurso Sobre la Corona.
En los siglos V y IV a.C., el sistema político ateniense era la democracia radical que consistía en que todo ciudadano ateniense mayor de edad y varón podía exponer en la Asamblea (ἐκλεσία) sus puntos de vista sobre los asuntos de la polis. Para poder hablar en la Asamblea era necesario ser un orador excelente. Por este motivo se desarrolló en Atenas la retórica deliberativa.

El tercer género retórico que se desarrolló en Atenas fue el epidíctico que abarca los discursos que tienen lugar en ocasiones especiales, por ejemplo, en un funeral y cuyo principal objetivo es reforzar los valores de una comunidad. El discurso Epidíctico más importante de la Atenas Clásica es el Discurso Fúnebre de Pericles.

Roma

Ya en Roma, la retórica se perfeccionó sumamente por medio de las investigaciones y esfuerzos que consagraron a su estudio hombres de letras como Cicerón, que dedicó al tema una parte sustancial de su obra e hizo de la retórica el eje de sus preocupaciones, el anónimo autor de la Retorica ad Herennium o Marco Fabio Quintiliano, cuyos doce libros de Instituciones oratorias suponen la culminación de los estudios sobre la materia en el mundo romano.

La Edad Media

Durante la Edad Media, de los tres géneros oratorios, el judicial, el deliberativo y el epidíctico, entraron en decadencia el género deliberativo y el epidíctito, es decir, la oratoria política y la artística, ya que la militarización del imperio hacía inútil los conocimientos de la oratoria; sin embargo sus conocimientos fueron transvasados a la literatura en general, que se retorizó notablemente perdiendo bastante de su inspiración originaria y su frescura. Así lo vino a concluir el gran estudioso de la literatura medieval Ernst Robert Curtius en su Literatura europea y Edad Media latina, traducido al castellano en 1955.

Época contemporánea

La retórica contemporánea ha prescindido del discurso oral y, por tanto, de entre las cinco fases de elaboración del discurso (invención, disposición, elocución, memoria y acción) de las dos últimas de índole práctica, la memoria y la acción. Se considera actualmente que es útil para actores, abogados, psicólogos, políticos, publicitarios, escritores, vendedores y, en general, quienes quieren persuadir o convencer de algo.

Sin embargo, la retórica ha vivido un gran renacimiento en la segunda mitad del siglo XX como disciplina científica con el surgir de varias corrientes de pensamiento que han redescubierto su valor para distintas disciplinas; comenzó Heinrich Lausberg realizando una gran labor de clasificación de la disciplina con sus Elemente der literarischen Rhetorik, traducido como Elementos de retórica literaria en 1975; y su impagable Manual de retórica literaria, publicado en español entre 1966 y 1970 en tres volúmenes; Chaïm Perelman y Lucie Ollbrechts-Tyteca publicaron en 1958 un fundamental Tratado de la argumentación, traducido al castellano en 1994; la disciplina creada a raíz de este libro se denomina desde entonces Retórica de la argumentación o, a veces, Neorretórica; por otra parte, y al lado de esta llamada retórica de la argumentación, ha surgido una nueva neorretórica, la retórica contemporánea de las figuras, ilustrada por Roman Jakobson, el Grupo µ (o Grupo de Lieja), Lakoff y Johnson, etc. que permitió a la lingüística y a la semiótica desarrollarse en una orientación social y cognitivista.

La invención, sola o conjuntamente con la disposición, es a menudo llamada argumentación; la elocución se subdivide, como habían determinado ya los teóricos de la antigüedad, en un gran número de puntos de vista sobre el discurso a hacer (arte de la retórica) o sobre el discurso ya hecho (retórica como ciencia): sobre el vocabulario (registros de la lengua), sobre los ritmos y las sonoridades, sobre la forma y la estructura de las frases (sintaxis, parataxis, hipotaxis, tipo de progresión remática, período, estilo cromático, etc).


Bibliografía

• Aristóteles (1995). Retórica. 1ª edición, 4ª impresión. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1423-3.
• Azaustre Galiana, Antonio & Casas Rigall, Juan (1994). Introducción al análisis retórico: tropos, figuras y sintaxis del estilo. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela-Lalia.
• Hernández Guerrero, José Antonio & García Tejera, María del Carmen (1994). Historia breve de la Retórica. Madrid: Síntesis.
• López Eire, A. (2002). Poéticas y Retóricas griegas. Madrid: Síntesis.
• De Wikipedia, la enciclopedia libre

Oratoria

Por oratoria entendemos:

• Arte de hablar con elocuencia.
• Disciplina del género literario que se aplica en todos los procesos comunicativos hablados, tales como conferencias, charlas, sermones, exposiciones, narraciones, etc.
En todos los procesos de la que tal oralidad se aplica la oratoria y por lo general su fin es persuadir. Este fin es lo característico suyo, lo que la distingue de otras disciplinas: la didáctica enseña; la poética deleita; y la oratoria persuade. Persuadir es hacer que las personas tomen decisiones y actúen a voluntad.
Contenido

Dialéctica
• Es el proceso ontológico y lógico resultante de las tensiones entre contrarios. En oratoria pueden convertirse en un conjunto de preguntas y respuestas que conducen a una verdad o a una definición. Muchos oradores utilizan ésta técnica para desarrollar su conferencia. Empiezan por formularse preguntas sobre el tema que tratan, preguntas que a la vez van contestando hasta llegar al objetivo que pretenden alcanzar en su disertación.
• Heráclito fue el precursor de la dialéctica, y su creador fue, según Aristóteles, Zenón de Elea, discípulo de Parménides. Platón transformó la dialéctica en un método científico, y Hegel creó los cuatro principios de la dialéctica: totalidad, devenir, contradicción y transformación cuantitativa.
Características
• Frecuentes vocativos (llamadas de atención a quienes están escuchando el discurso: los jueces, el pueblo al que se llama «Quiritas» o ciudadanos, o bien a la misma persona a quien se acusa).
• Abundante uso de preguntas retóricas.
• Palabras clave como «pueblo», «traición», «defensa», «acusación», «delito», «crimen», «disputa», «senado», «proceso», etc.
• Abundante uso de la segunda persona del singular.
• Frecuentes cambios de tono, inflexiones en la voz del que está hablando, que en el texto se representan con las exclamaciones, las preguntas, los vocativos.
• Subordinación abundante.
Consejos
• Antes de plantear una intervención es preciso conocer el lugar donde se va a dar la conferencia, para no dejarse llevar por las influencias del mismo. Tanto comportamiento, como presentación, ademanes, trato, lenguaje, postura, deben variar en función del recinto donde nos encontremos
• La puntualidad y la ausencia de prisa son los aspectos más importantes tanto como el hecho de apagar el celular ante los disertantes, llevar clasificados y ordenados todos los documentos necesarios, no mirar nunca al reloj, cuidar el aliento y el perfume, mirar siempre a los ojos de una persona, y mantener las formas y el tono de la voz
• Comprobar la superficie de trabajo (atril, mesa). Evite excesivos desplazamientos y realice un guión si tiene que utilizar varios soportes a la vez
Formas
Según la cantidad de oradores, se clasifica en:
Oratoria individual
Porque hace uso de la palabra, sin la participación de otra u otras personas, se dice que esta utilizando la oratoria individual. Ésta es quizá una de las formas elocutivas de más arraigo en el ámbito social pues es de uso obligatorio en todas las medidas y esferas donde el hombre desenvuelve su vida física, afectiva y laboral.
Oratoria grupal
Se caracteriza por la participación de dos o más personas que conversan sobre un tema determinado, sirve para comunicar.
Tipos de Conferencias
Una Simple Conferencia
Se puede denominar simplemente conferencia cuando los organizadores nos solicitan que hablemos de un tema determinado, haciendo una amplia exposición de éste y una vez expuesto se dé por finalizado el acto. En este caso no habrá posibilidad que el público formule algún tipo de preguntas. Por lo general se trata de intervenciones a tiempo fijado, por lo que se debe acordar con los organizadores cuánto tiempo se dispone para hablar.
Conferencia Con Ruegos y Preguntas
Por lo general los organizadores ya advierten que se debe ser más breve para dejar paso a la intervención del público que preguntará sobre el tema. Es importante en este tipo de conferencias la presencia de un moderador, alguien que ayude y ponga punto final a las preguntas o evite que las preguntas se conviertan en un diálogo entre el espectador y el conferenciante.
Conferencia - Entrevista
Se trata de una modalidad que últimamente se realiza mucho en algunos ámbitos, al margen de la radio y la televisión. En este caso el conferenciante expone el tema de una forma breve y seguidamente deja paso al presentador para que este formule preguntas a las que el conferenciante va respondiendo ampliamente y sin limite de tiempo

Historia
Aunque desde tiempos inmemoriales siempre ha habido quienes han tomado la palabra públicamente, muchos consideran que la oratoria como arte especializado recibió atención particular en Sicilia y se desarrolló fundamentalmente en Grecia, donde llegó a ser considerada como un instrumento fundamental para alcanzar prestigio y poder político. Había unos profesionales llamados logógrafos que se encargaban de redactar discursos para los tribunales. El más famoso de estos logógrafos fue Lisias. Sin embargo, Sócrates creó una famosa escuela de oratoria en Atenas que tenía un concepto más amplio y patriótico de la misión del orador, que debía ser un hombre instruido y movido por altos ideales éticos a fin de garantizar el progreso del estado. En este tipo de oratoria llegó a considerarse el mejor en su arte a Demóstenes.
De Grecia la oratoria pasó a la República Romana, donde Marco Tulio Cicerón lo perfeccionó. Sus discursos y tratados de oratoria se han conservado actualmente casi en su totalidad. Durante el imperio, sin embargo, la oratoria entró en crisis habida cuenta de su poca utilidad política en un entorno dominado por el emperador, aunque todavía se encontraron grandes expertos en ese arte como Marco Fabio Quintiliano; los doce libros de su Institutio oratoria se consideran la cumbre en cuanto a la teoría del género. Sin embargo, como ha demostrado Ernst Robert Curtius en su Literatura europea y Edad Media latina, la Oratoria influyó poderosamente en el campo de la poesía y la literatura en general pasándole parte de sus recursos expresivos y retorizándola en exceso.
Géneros
Originalmente, la oratoria se dividía en varias partes. Anaxímenes de Lámpsaco propuso una clasificación tripartita que asumió después Aristóteles:
• Género judicial. Se ocupa de acciones pasadas y lo califica un juez o tribunal que establecerá conclusiones aceptando lo que el orador presenta como justo y rechazando lo que presenta como injusto.
• Género deliberativo o político. Se ocupa de acciones futuras y lo califica el juicio de una asamblea política que acepta lo que el orador propone como útil o provechoso y rechaza lo que propone como dañino o perjudicial.
• Género demostrativo o epidíctico. Se ocupa de hechos pasados y se dirige a un público que no tiene capacidad para influir sobre hechos, sino tan solo de asentir o disentir sobre la manera de presentarlos que tiene el orador, alabándolos o vituperándolos. Está centrado en lo bello y en su contrario, lo feo. Sus polos son, pues, el encomio y el denuesto o vituperio.
Debate
Es una forma de defensa de los puntos de vista de los participantes de una charla. Por ello es conveniente estar preparado antes de aceptar el reto, no se debe olvidar que el público, espera un debate que encarne en sí mismo una lucha. En toda guerra existen alianzas, por ello en un momento determinado, si se sabe llevar la conversación de forma correcta, se defenderá las posturas del otro contertulio.
Oradores
Algunos de los grandes oradores de la historia fueron:
• Entre los griegos,Lisias,Gorgias, Pitágoras, Pericles, Demóstenes, Esquilo e Isócrates.
• En Roma, Julio César, Cicerón y Hortensio, Octavio Augusto, y de menor grado, Marco Antonio el Orador y Lucio Licinio Craso el Orador.
• Entre los modernos, Robespierre, Benito Mussolini, Vladimir Lenin, Fidel Castro, Mao Tse Tung, Nelson Mandela, Ho Chi Minh, Jorge Eliécer Gaitán, Salvador Allende, Adolf Hitler, Martin Luther King, Ernesto "Che" Guevara, Josef Stalin, Juan Domingo Perón y Raúl Alfonsin.

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Oratoria

sábado, 4 de diciembre de 2010

La Descripción

Una descripción es la explicación, de forma detallada y ordenada, de cómo son ciertas personas, lugares, objetos, entre otros.
La descripción es otro de los prototipos textuales. Describir significa representarlo a través de la palabra, mediante la explicación de sus diversas partes, cualidades o circunstancias.
Una descripción equivale a un retrato escrito o hablado de una persona, animal o cosa. Leer o escuchar una descripción es lo mismo que ver una fotografía de lo que se describe.
Clasificación

Se clasifican en:
• Prosopografía: es la descripción que considera solo los aspectos físicos de una persona o animal.
• Etopeya: es la descripción que considera solo los aspectos psicológicos y morales de la persona.
• Retrato: es la descripción completa de una persona, utilizando aspectos físicos y psicológicos.
• Crinografía: es la descripción de los objetos.
• Cronografía: es la descripción de lo que ha pasado en un tiempo determinado.
• Topografía: es la descripción de un lugar, paisaje o escenario.

La descripción

Describir es explicar, de forma detallada y ordenada, cómo son las personas, los lugares o los objetos. La descripción sirve sobre todo para ambientar la acción y crear una atmósfera que haga más creíbles los hechos que se narran. Muchas veces, las descripciones contribuyen a detener la acción y preparar el escenario de los hechos que siguen.

¿Cómo se hace una descripción?

• Hay que observar con mucha atención y seleccionar los detalles más importantes.
• Después de seleccionar los detalles, hay que organizar los datos siguiendo un orden:
- De lo general a lo particular o al contrario.
- De los primeros planos al fondo o al contrario.
- De dentro a fuera o al contrario.
- De izquierda a derecha o al revés.
• Al describir hay que situar los objetos en el espacio con precisión. Se usarán expresiones como a la derecha, junto a, al fondo, detrás de, en el centro, alrededor...

¿Cómo se describe un lugar?

Al describir un paisaje o un lugar cualquiera, los escritores suelen presentar primero una visión general del lugar. Después van localizando en ese lugar los distintos elementos (los pueblos, los montes, el río...) utilizando palabras que indican situación en el espacio. Procuran transmitir la impresión que produce el lugar: alegría, tristeza, misterio, terror...

¿Cómo describir un objeto?

La descripción de objetos dirige la atención del lector hacia detalles importantes que dan verosimilitud al relato.
Para describir un objeto se detallan sus rasgos característicos: forma, tamaño, impresión que produce... Y si el objeto tiene diferentes partes, se enumeran y detallan ordenadamente.
En las descripciones de objetos suelen emplearse términos específicos; por ejemplo, en la descripción de un reloj de pared se usan palabras como caja, esfera, manillas, pesas, péndulo...
Un método para describir objetos consiste en comparar un objeto con otro. Al comparar podemos utilizar dos tipos de rasgos:
• Los rasgos diferenciales de cada objeto. Son las características que distinguen a unos objetos de otros.
• Los rasgos comunes a las cosas que comparamos. Son las características que hacen que podamos agrupar a los seres en clases.
Para comparar hay que tener en cuenta lo siguiente:
• Se deben comparar variables análogas. Al comparar objetos podemos observar el tamaño, la forma, la materia, el precio, la procedencia...
• Se deben indicar las semejanzas y las diferencias.
• Se deben ordenar la comparación. Primero las semejanzas y después las diferencias o al contrario.

Describir un proceso

Describir un proceso es exponer ordenadamente las fases del mismo, indicando qué sucede en cada fase y cómo sucede.
La descripción de un proceso debe ser clara y ordenada. Se debe seguir el siguiente orden:
• Primero de indica de qué proceso se trata y cuál es su finalidad.
• Después se detallan los elementos, materiales o instrumentos que forman parte del proceso (personas, máquinas, materiales, herramientas...).
• Finalmente se explica cómo se desarrolla el proceso. Se divide en fases y se exponen las operaciones que se realizan en cada una. Se deben utilizar palabras que indiquen el orden de las operaciones.
• Si es posible, se explica para qué se realiza cada operación.

Descripción de personas

Hay varias formas de describir a una persona. Según se describan sus rasgos recibe distintos nombres.
Prosopografía Es la descripción de los rasgos físicos de la persona, de su apariencia externa.
Etopeya Es la descripción de rasgos psicológicos o morales del personaje: su manera de ser, de actuar, su carácter.
Retrato Es una descripción combinada en la que se describen las características físicas y morales de la persona. Une la prosopografía y la etopeya.
Caricatura Es un tipo de descripción en la que los rasgos físicos y morales de la persona se presentan de manera exagerada, acentuando los defectos.

¿Cómo se hace una prosopografía?

Lo más importante es observar atentamente a la persona y seleccionar y anotar los rasgos físicos que la caracterizan. Los rasgos más importantes son los que se refieren al rostro, al aspecto general y al vestido.
Antes de hacer la prosopografía hay que tener en cuenta estas normas:
• Es necesario seguir un orden al ir "pintando" al personaje. Se debe comenzar por el aspecto general y después dar detalles concretos.
• Se debe presentar al personaje en acción para que cobre vida, describiendo sus movimientos.
• Es conveniente reflejar nuestros sentimientos hacia el personaje (ternura, admiración, aversión...).
• Hay que elegir el tono de la descripción: un tono serio, irónico, burlón.

El retrato

Normalmente, cuando describimos a una persona, no sólo nos referimos a su físico, sino que intentamos reflejar su forma de ser y de actuar, y también lo que nosotros pensamos de esa persona. Describir a una persona reflejando sus sentimientos, sus costumbres y todo lo que forma su personalidad es un retrato de carácter.
Para hacer un buen retrato y que éste sea completo hay que tener en cuenta:
• Observar y seleccionar los rasgos más destacados de la persona, tanto físicos como de carácter.
• No acumular demasiados rasgos, sólo los más característicos.
• Describir los rasgos en orden. Primero los físicos y después las cualidades, la forma de actuar, etc.
• Presentar al personaje en una ambiente, para que cobre vida y sea más creíble.
• Elegir bien las palabras y utilizar recursos expresivos para dar viveza y fuerza a la descripción.

RECURSOS EXPRESIVOS PARA DESCRIBIR

Adjetivos:bajo, corpulento, delgaducho, alegre, cariñoso, huraño, tímido, inquieto, dulce...

Comparaciones: Se movía como un pato. Su pelo parecía de oro. Sus ojos eran negros como el pez.

Imágenes: Luis es una ardilla. Celia es un verdadero ciclón.

Metáforas: Entre sus labios lucía una hilera de perlas.

Programa para Curso-Taller sobre estrategias para mejorar la Ortografía

Dirigido a : Profesores del Nivel Básico

Duración : 20 horas

Total de participantes : 20

Incluye : Material de apoyo y certificado participación

Elaborado por : Miriam Valdez de Tavárez


Justificación

Este taller proporcionará a los participantes la reflexión teórica y la práctica, que les permitirá valorar y aplicar la corrección ortográfica como parte del proceso de la comunicación escrita de la lengua española.

Propósito General

Aplicar estrategias para mejorar las producciones escritas y vincular dichas estrategias de corrección ortográfica dentro del marco del uso de la lengua española de la comunicación escrita.

Propósitos Específicos:

 Aplicar las reglas de acentuación a las producciones escritas.
 Usar en forma adecuada los signos de puntuación en las producciones escritas.

Contenido

 Reglas generales de acentuación
 Reglas especiales de acentuación
 Los signos de puntuación y sus usos
 Usos de las letras mayúsculas
 La concordancia: casos especiales
 Palabras de escritura dudosa

Propuesta Metodológica

Se realizarán ejercicios prácticos donde los participantes podrán socializar e interactuar en discusiones grupales para llegar a consenso sobre las reglas y estrategias de trabajo con la ortografía.

Actividades

 Producciones breves.
 Inferir las reglas.
 Elaborar propuestas estratégicas de corrección.
 Reescritura y revisión de textos.

Evaluación

A través de la participación individual y grupal en la elaboración de las prácticas.

Bibliografía

• Wenceslao Ortega. Ortografia Programada. McGraw-Hill. 3era. Edicion. 1983.
• Gonzalo Ortega y Guy Rochel. Dificultades del Español. Ariel. 1995.
• Manuel Seco. Diccionario de Dudas y dificultades de la Lengua Española. Espasa-Calpe. 9na. Edición. 1986.
• Santiago Cabanes. Manual de Ortografía de la Lengua Española. ABC Editorial. 2001.
• Ortografía de la Lengua Española. Real Academia Española. Edición revisada por las Academias de la Lengua Española.
• Antonio J. Onieva. Tratado de Ortografía Razonada. Editorial Paraninfo, S. A. 1994.
• Larousse. Ortografía. Lengua Española Reglas y Ejercicios. Ediciones Larousse, S. A. 1998.
. Diccionario Panhispánico, 2006

Recursos estilísticos de la lengua

El escritor emplea la lengua común, pero sujeta a una voluntad de la forma. Quiere esto decir que el escritor vigila atentamente su expresión para alcanzar la belleza. Para ello emplea determinados medios o recursos, denominados recursos estilísticos o literarios, pero que no son exclusivamente de este lenguaje, puesto que se emplean también en el habla corriente.
Los recursos estilísticos se utilizan tanto en el verso como en la prosa y por sus características los clasificamos en tres grupos:

A.- De tipo semántico.
B.- De tipo morfosintáctico.
C.- De tipo fónico.

COMPARACION O SIMIL

De tipo Semántico.
Se ponen en relación dos términos, uno real y otro imaginario, entre los que existe alguna semejanza.
Ejemplo:
"Tenía el gaznate largo como de avestruz".
Quevedo

METAFORA

De tipo semántico.
Es la traslación a un significante del significado de otro, por existir relación de semejanza. Es una comparación no expresada, pues no se enuncia el término real.
Ejemplo:
"Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene".
García Lorca


ALEGORIA

De tipo semántico.
Es la sucesión de una o más palabras al suplir otras su significado.
Ejemplo
"Pobre barquilla mía
entre las olas desvelada
y entre las olas sola".
Lope de Vega

ELIPSIS

De tipo semántico.
Es la supresión de una o más palabras al suplir otras su significado.
Ejemplo:
"La (hora) del alba sería cuando don Quijote...”
Cervantes

PERSONIFICACION O PROSOPOPEYA

De tipo semántico.
Consiste en atribuir a los seres inanimados cualidades propias de los animados.
Ejemplo:
"Con mi llorar las piedras se estremecen".
Garcilaso

HIPERBOLE

De tipo semántico.
Es la exageración en la expresión de ideas, sentimientos o acciones.
Ejemplo
"Yace en esta losa dura
una mujer tan delgada
que en la vaina de una espada
se trajo a la sepultura".
Baltasar de Alcázar

ANTITESIS O CONTRASTE

De tipo semántico.
Consiste en oponer frases o palabras de significado contrario para resaltar uno de ellos.
Ejemplo
"Cuando quiero, no lloro
y, a veces, lloro sin querer".
Rubén Darío

PARADOJA

De tipo semántico.
Es la expresión aparentemente contradictoria de un pensamiento o sentimiento complejo.
"Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero
que muero porque no muero".
Teresa de Jesús

IRONIA

De tipo semántico.
Consiste en decir en tono de burla todo lo contrario de lo que aparentemente se dice.
Ejemplo
"El demonio al tabernero: Harto es que
sudéis el agua, no nos la vendáis por vino".
Quevedo

METONIMIA

De tipo semántico.
Consiste en designar una cosa con el nombre de otra con la cual guarda una relación de causalidad.
Ejemplo:
"Leo a Cervantes", por "Leo un libro de Cervantes".

HIPERBATON

De tipo morfosintáctico.
Consiste en la alteración del normal orden gramatical de la frase.
Ejemplo
"Del salón en el ángulo oscuro..."
Bécquer

REDUPLICACION

De tipo morfosintáctico.
Es la repetición, de dos o más veces, de una palabra dentro de la misma frase.
Ejemplo
"Huye, luna, luna, luna,
que ya siento los caballos".
García Lorca

POLISINDETON

De tipo morfosintáctico.
Es la repetición de conjunciones sin que sean gramaticalmente necesarias.
Ejemplo
"El carro y el caballo y el caballero..."
Fernando de Herrera

ASINDETON

De tipo morfosintáctico.
Consiste en la supresión de conjunciones.
Ejemplo
"Salta, corre, vuela,
Traspasa la alta sierra, ocupa el llano". Fray Luis de León

ANAFORA

De tipo morfosintáctico.
Consiste en la repetición de una o varias palabras al principio de varios versos u oraciones.
Ejemplo
"Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza;
sueña el que afana y pretende".
Calderón

PLEONASMO

De tipo morfosintáctico.
Es el empleo de palabras innecesarias para resaltar una idea o sentimiento.
Ejemplo
"De los sus oios tan fuertemente llorando..."
Poema de Mío Cid

EPITETO

De tipo morfosintáctico.
Es el empleo de un adjetivo significativamente innecesario, para expresar una cualidad inseparable de lo significado por el sustantivo.
Ejemplo
"De verdes sauces hay una espesura".
Garcilaso

ALITERACION

De tipo fónico.
Es la repetición de uno o más sonidos para producir un efecto acústico determinado.
Ejemplo
"En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba".
Garcilaso

Voz o sonido y el verbo correspondientes a ciertos animales

1-Abeja: susurra susurrar

2-Becerro: berrea berrear

3-Alondra: trisa trisar

4-Borrego: bala balar

5-Búho: ulula,chuchea ulular, chuchear

6-Burro: rebuzna rebuznar

7-Caballo: relincha, resopla, bufa relinchar, resoplar, bufar

8-Cabra: bala balar

9-Canario: gorjea gorjear

10-Carnero: bala balar

11-Ciervo: rebrama rebramar

12-Cigüeña: crotora crotorar

13-Cisne: vozna voznar

14-Conejo: chilla chillar

15-Cotorra: habla hablar

16-Coyote: aúlla aullar

17-Cuervo: grazna, crascita o croscita graznar, crascitar o croscitar

18-Chancho: gruñe gruñir

19-Elefante: barrita barritar

20-Gallina: cacarea cacarear

21-Gallina: clueca cloquea cloquear

22-Gallo: canta cantar

23-Ganso: grazna graznar

24-Gato: maúlla, maya, mía, miaga, bufa maullar, mayar, miar, miagar, bufar

25-Gato en celo: marramiza marramizar

26-Golondrina: trisa Trisar

27-Grillo: grilla grillar

28-Jabalí: arrúa arruar

29-Jilguero: gorjea gorjear

30-Langosta: estrida estridar

31-León: ruge rugir

32-Liebre: chilla chillar

33-Lobo: aúlla aullar

34-Loro: habla hablar

35-Mosquito: zumba zumbar

36-Mula: rebuzna rebuznar

37-Oveja: bala balar

38-Pájaros: trinan trinar

39-Paloma: zurea, arrulla, gime zurear, arrullar, gemir

40-Pantera: himpla himplar

41-Pato: parpa parpar

42-Pavo: gluglutea, vocea gluglutear, vocear

43-Perdiz: cuchichía o cuchichea, ajea cuchichiar o cuchichear, ajear

45-Perro: ladra, aúlla, arrufa, gruñe, gañe, regañe, late, regaña ladrar, aullar, arrufar, gruñir, gañir, regañir, latir, regañar.

46-Pollito: pía piar

47-Rana: croa croar

48-Ratón: musita musitar

49-Ruiseñor: gorjea gorjear

50-Sapo: croa croar

51-Serpiente: silba silbar

52-Toro: muge, brama mugir, bramar

53-Tórtola: gime gemir

54-Urraca: grazna graznar

55-Vaca: muge mugir

56-Yegua: relincha relinchar

57-Zorra: tautea, chilla tautear, chillar



El perro arrufa cuando gruñe e hincha el hocico al tiempo que enseña los dientes, o regaña (de regañir) cuando lomaltratan, o regaña (de regañar) cuando demuestra saña, sin ladrar y mostrando los dientes o, finalmente, late cuando ve o va siguiendo la caza.
El gato, bufa cuando hace "fu"; maúlla cuando, siendo adulto, da maúllos o maullidos; maya cuando, siendo joven, da maídos; miaga o mía cuando dice "miau" o "mío".

Es propiedad: www.profesorenlinea.cl

Tan solo me preocupa

Oración al hombre común
Autoría: Freddy Beras Goico, 1985

Tan solo me preocupa
que cuando me despida de mis días
para siempre
alguna huella quede.
Que me puedas nombrar sin poner caras feas
Que si hay alguna mueca sea solo de tristeza,
y si hay alguna sonrisa sea de satisfacción.
Que esa huella la pises con sencillez y orgullo
los que tengan mi sangre
o el que por mi lloró.

Tan solo me preocupa
que cuando me despida de mis días agotados
y ya descanse en paz
no haber sido ventisca que pasa y nada mas
ni huracán indolente, arrogante y voraz.
Que yo haya sido brisa portadora de polen
que hayan nacido rosas de mi lento soplar.

Tan solo me preocupa
cuando no vuelva nunca
haber actuado solo de forma vertical,
sin importar más nada que la conciencia
limpia
sin manchas en las manos
sin noches mal pasadas
sin ofensas a hermanos
sin sangre coagulada.

Poder escribir sola, donde nadie me vea
y sin tragar en seco la palabra: MORAL.
Que mi nombre no encuentre cuando yo
de la espalda
ni un índice terrible que lo pueda acusar.

Tan solo me preocupa
cuando me vaya un día
porque voy a irme un día, no sé cuando
va a ser,
estar en paz conmigo, haber pagado deudas,
apretado mil manos
abrazado mil pechos que no se han corrompido,
cosechando sonrisas para dormir en paz.

Tan solo me preocupa
cuando la luz me falte,
que mi nombre sea un faro.
Que nadie me recuerde obstruyendo caminos,
hayan servido siempre para el vicio y el mal.

Tan solo me preocupa
Si me sorprende el viaje
no lamentar de nada cuando no pueda hablar
que mis labios se cierren cuando les dé la gana
y en mi conciencia no haya nada que lamentar.

Por eso mejor pienso que voy muriendo a diario,
vivo creyendo siempre que este es mi día final,
Como el sol en la tarde,
como la lluvia clara,
como el carro que pasa, o la hoja que se cae,
como las mariposas o el perro de la calle,
o el niño o el mendigo que vienen siendo igual...
Quiero morirme a diario cual todas esas cosas
y por eso a diario vivo cual fuera el final.

Y vivo siendo huella y faro y niño y lluvia
y brisa y mariposa y mendigo, agua y sal, y sol y noche y bruma
y grito y llanto y cuna
y quiero ser de todas las que sirva a los demás.
Porque sé que una tarde, de maní de la vida
Caminaremos juntos sin mirar hacia atrás...
Y volverá la vida, convertida en rutina,
y de esa caminata no volveré jamás.

Hazme vivir a diario señor, pero sabiendo
que pueda ser la última vez que estoy viviendo
y el último viento que voy a respirar...

Y a ti... Que te preocupa...?
Para que guardas tanto, si lo puedes usar
devolviendo esperanzas a madres abatidas
o tierras al campesino
o al obrero oprimido justicia y bienestar.

Y a ti... que te preocupa..?
Para que escondes tanto
si lo puedes usar preparando estudiantes
para nuestro futuro,
curando alguna llaga
curando el corazón
haciendo que a un enfermo llegue la cucharada,
que tiene que beberse y no puede encontrarla.
No importa la razón...

Has visto la mirada de los niños enfermos...?
Has estado enfermo tu...?

Lo has podido curar...?
Te imaginas la ira que causa el desespero
la importancia de un padre fuerte a su
gran verdad...?

Haz correr la sonrisa
no te la quedes sola
déjala caminar
que se te afloje el alma frente al alma
que aprieta...
Para que guardas tanto si nada llevaras...?

Que solo te preocupe
que el día que te vayas lo hagas con la sonrisa
que supiste ganar,
que tu único equipaje sea solo tu conciencia
y ojala no te pese y te puedas marchar.

Y a ti... que te preocupa...?

Freddy Beras Goico

A los seguidores de este blog:

Esta publicación no es un homenaje a Don Freddy Beras-Goico, sino una oportunidad más para que ustedes puedan disfrutar de una de sus producciones, que considero el resumen de su forma de pensar, la semblanza hecha fotografía, de alguien que supo entregar su existencia en bien y ejemplo de sus congéneres.
Que su alma descanse en paz y que nuestro Señor Jesús haya perdonado sus debilidades y magnificado sus virtudes y todo el bien que hizo a los necesitados.